The Rainy Season Fans

Elliott Murphy's Fans Page


Disco a disco Murphy a Murphy

Traducción de la entrevista realizada a Elliott Murphy para la revista Crossroads en Febrero del 2004

Aquashow (1973)

Los días 2, 3 y 4 de Enero de 1973 tocamos tres noches seguidas en el Mercer Arts Center de Nueva York con mi banda Elliott Murphy’s Aquashow y de algún modo mi hermano Matthew y yo conseguimos que el crítico de la revista Variety viniera a ver la actuación. Nos hizo una crítica estupenda que enseñé a Paul Nelson, el legendario crítico de Rock que fue a la escuela con Bob Dylan, y que estaba trabajando para Mercury Records. El 14 y 15 de Enero tocamos dos noches más en el Mercer Arts Center y Paul Nelson estaba allí, trayéndose consigo al escritor Bud Soppa. Bud escribió una crítica genial de la actuación para la revista Penthouse y algún tiempo después Mercury nos ofreció un contrato discográfico, aunque no era uno muy bueno. Tuvimos una audición para Peter Siegel, jefe de A&R en Polydor Records y le dijimos que íbamos a firmar para Mercury Records y él nos ofreció un trato ligeramente mejor y lo cogimos. Hacía el mes de Abril yo estaba en Los Angeles intentando grabar mi primer disco, pero finalmente lo grabamos en el Record Plant en Nueva York (los New York Dolls estaban escaleras abajo en otro estudio grabando su segundo disco). De todos los grandes músicos que tocaron en Aquashow con el que estaba más impresionado era con Frank Owens que tocó el piano y el órgano y había tocado en Like a Rolling Stone. Pero nunca pensé que yo sonara como Bob Dylan hasta que la famosa Rolling Stone Review salió llamándome “el nuevo Bob Dylan” y entonces la mierda impactó al fan y todo el mundo en el negocio de la música quería saber quién era. Mi héroe Lou Reed vino a verme tocar una noche en el Max’s Kansas City y me dijo que necesitaba una nueva compañía discográfica y me presentó a su manager Dennis Kartz que acordó con RCA comprar mi contrato con Polydor por más de cien mil dólares. En nueve meses mi vida había cambiado completamente y las esperanzas y sueños que expresaba en Last of the Rock Stars se habían convertido en realidad.

 

Lost Generation (1975)

La verdad es que Lou Reed me iba a producir el mismo mi segundo disco pero algo pasó y yo quise ir a Los Angeles igualmente porque para mi era la ciudad de los sueños del pop-rock. Paul Rothschild (Doors, Janis Joplin) produjo el disco y estuve en el hotel Beverly Hills durante meses a veces viendo pasar a Liz Taylor y Lee Marvin en el “Polo Lounge”. Jim Gordon (quien coescribió Layla con Eric Clapton y luego perdió la cabeza y fue a prisión por matar a su madre) tocó la batería. Tomé una bebida con Tom Waits y The Eagles los cuales se suponía que iban a hacer los coros pero nunca aparecieron. Tuvimos que remezclar Lost Generation porque RCA pensó que era demasiado deprimente. Creo que mis canciones favoritas son Visions of the night (visiones de la noche) y History (historia) las dos escritas para Geraldine. Sonny Landreth tocó la “slide” guitarra en unas pocas canciones (ahora está con John Hiatt) y fue su primera vez tocando en una sesión. Se lo recordé cuando le vi unos años después y los dos nos reímos. Puede que parezca Jesús en la portada pero no fue ni mi idea ni mi modelo en ese momento.

 

Night Lights (1976)

Se suponía que iba a ser mi album “el hijo prodigioso vuelve a casa en Nueva York”y supongo que así fue. Lo grabamos en los estudios Electric Lady Studios en Greenwich Village y mucho del soul del album es gracias a Ernie Brooks y Jerry Harrison, los dos ex Modern Lovers. Steve Katz lo produjo (Blues Project, Blood Sweat and tears, Lou Reed) y trajo a la leyenda Doug Yule ex-Velvet Underground a las sesiones en las que tocó la guitarra y cantó y mi amigo Billy Joel tocó el piano en una canción. El legendario bajista de jazz Richard Davis tocó el “upright” bajo en You never know what you’re in for. Puede que Night Lights tenga mi portada favorita, tomada en Times Square a las 6 de la madrugada de un domingo. Diamonds by the yard solo tiene 3 acordes, puede que mi logro por el que estoy más orgulloso. Lady Stilletto era un homenaje a Patty Smith que estaba grabando en los Electric Lady Studios pero Stilletto es también un anagrama para St. Elliott!

 

Just a story from America (1977)

Estaba tan impaciente de que algo grande pasara y entonces cambié de manager y compañía discográfica (Columbia) y de país y me fui a Londres para grabar. Los English Studios eran famosos por el gran sonido rock en aquella época y también por proporcionar arreglos de cuerda y coros. Tuve una comida con Harry Nielsen y el ex –Rolling Stone Mick Taylor tocó la guitarra. Nunca olvidaré cuando entró en el estudio llevando su propio amplificador para usarlo en su solo de Rock Ballad. Cuando oí a los Sex Pistols decir “joder” en la televisión británica supe que el mundo de la música iba a cambiar. Había una revolución Punk de camino pero yo tenía una canción llamada Anastasia que era la victima de otra revolución. Phil Collins tocó la bateríay contó buenos chistes.

 

Affairs (1980)

En los primeros años ochenta mi hermano Matthew y yo decidimos empezar nuestro propio sello discográfico pero no teníamos mucho dinero por lo que fue solo un EP –seis canciones- pero fue un buen comienzo. Yo repartía los álbumes a las asombradas tiendas de discos. Affairs fue mi primer disco en el que aparecía Change will Come (un cambio vendrá) y esa canción fue un himno para mí. La foto de la portada se tomó en mi cama en Gramercy Park y yo me acababa de despertar y agarré mi gran harmonica y me quedé en la cama. La chica de la portada es otra historia...

 

Murph the Surf (1982)

Por esa época yo tenía una muy buena banda con Richard Sohl en los teclados (Patty Smith Group) y Tony Machine en la batería y por supuesto Ernie Brooks en el bajo. Grabamos la mayor parte de Murph the Surf en Nueva York en dos días y tuvo mucho éxito en Europa, casi convirtiéndose en oro en Italia. Mick Rock, el cual hizo tan buenas fotos a David Bowie y Lou Reed, hizo la portada. The Fall of Saigon es probablemente mi canción favorita y me encanta el clarinete de Peter Gordon.

 

Milwaukee (1985)

Por esa época mi ex-compañero de banda Jerry Harrison era una gran estrella en Talkind Heads y estaba interesado en producirme, así que volé a su tierra natal Milwaukee y colgué The Violent Femmes. Nunca me ha gustado el sonido de la batería o de los sintetizadores y me gustaría remezclar Milwaukee algún día. No obstante, fui nominado en los premios New York Music Awards como “mejor álbum” y Out For The Killing se escucho mucho en la radio de Estados Unidos. En Francia fue mi primer disco para el sello New Rose y el principio de mi larga amistad con Patrick Mathe. Supongo que Going Through Something es la historia de mi vida y de todo aquel que vive bajo el hechizo del Rock’n’Roll...

 

Change will come (1986)

De vuelta a Nueva York y otra vez en los estudios Record Plant, los cuales cerraron un poco después. Creo que la mitad de las canciones están bien pero debería haber trabajado más en las restantes. De todos modos, acababa de dejar de beber y por eso mi mente era aún un gran lío. Blondie Chaplin cantó en The Eyes of the Children of Maria y ahora canta con los Rolling Stones. Puede que algún día consiga que Keith Richard toque en un disco. La portada fue tomada en Sete en la tumba de George Brassens.

 

Party Girls and Broken Poets (1984)

Ernie conocía este pequeño estudio de grabación justo al lado del World Trade Center en New York con un bar de Topless justo en el siguiente bloque y pasamos mucho tiempo en ese bar viendo las bailarinas y hablando de ... grandes ideas de producción. Para mí este disco fue como una novela, todas las canciones conectadas unas con otras en la misma dirección. Finalmente, conseguí que mi colega desde hacía mucho tiempo David Johansen (New York Dolls) cantara y tocara el arpa en Blues Responsibility porque siempre pensé que él era un bluesman de corazón y Brian Ritchie (Violent Femmes) hizo esas pequeñas apariciones como invitado también. Richard Sohl tocó realmente bien el piano. El verano siguiente de que el disco saliera llevé la banda al festival de Jazz de Monteux.

 

Live Hot Point (1991)

Originariamente mi guitarrista invitado especial para el festival Hot Point en Suiza iba a ser Richard Lloyd (Televisión) pero una semana antes de que partiéramos se cayó de su bicicleta y se rompió la muñeca, así que en el último minuto Chris Spedding aceptó unirse. Una audiencia increíble, sobre unas 10.000 personas, y los solos de Spedding estaban tan bien construidos que aún puedo escucharlos nota a nota. Solo ensayamos dos veces y Garland Jeffries fue un invitado especial también peró escogió dejar sus canciones fuera del disco. Espero que se una a nosotros en un próximo reedición. Una vez pregunté a Spedding por qué sus manos casi no se movían cuando tocaba la guitarra y dijo que era un músico tan vago que si una nota era demasiado lejos no la tocaba. Humor inglés!

 

Aprés les deluge (1987)

Finalmente, estaba trabajando con el sello (New Rose) donde pude sacar lo que yo quería y entonces empecé a mirar viejas grabaciones, mayoritariamente tomadas de los 70s para este resto de colección. Aún recuerdo escribiendo Madelyn en un piano eléctrico Wurlitzer en Long Island mientras mi madre estaba sentada cerca viendo la televisión. Una carta real que recibí de un fan en los 70s inspiró Fan Mail.

 

12 (1990)

El concepto para 12 fue escribir todas las canciones y grabarlas en un sitio y una sola vez en vivo. Me acababa de mudar a París y estaba tan excitado por estar allí que mi nivel energético estaba muy alto. Todo se grabó en un loft que tenía alquilado cerca de la Bastilla. Todas las grabaciones fueron directamente a DAT, sin mezclar y todas las voces fueron en vivo también. Tomamos la portada en la Ille St. Louis. Algunos dicen que es mi mejor disco pero creo que marcó un cambio en mi desarrollo como artista. Mi hijo Gaspard nació al mismo tiempo. Let it Rain puede que sea mi canción favorita. Ernie encontró ese ingeniero de sonido increíble Roger Robindore que manejó las “daunting technical hurdles” de este disco. Mi ultimo vinilo que salió antes que los CDs conquistaran el mundo y On Elvis Presley’s Birthday fue mi despedida a mi padre que había muerto muchos años antes.

 

If poets were king (1992)

El video para la canción del título es realmente bueno y fue dirigido por el argentino Max Ruiz. Mi segundo EP después de Affairs. Mi frase favorita: “si los poetas fueran reyes... nada se haría hasta muy, muy tarde en la tarde”. Esta es la historia de mi vida. Básicamente esto fue el shock después de 12.

 

París/New York (1993)

Este es un “lo mejor de” con algunas canciones interesantes en vivo y rarezas. Mi último disco para New Rose, tuvimos un buen camino juntos. Algunas buenas actuaciones en vivo con Brian Ritchie y el batería Jesé Chamberlain quién murió años atrás. Aún le echo de menos.

 

Selling the gold (1995)

Fuí a Bélgica, a los estudios legendarios ICP donde estaba autorizado a coger mi equipo de músicos soñado. Había visto el batería Andy Newmark con Brian Ferry y el bajista Chuchu Merchan con los Eurythmics cuando mi hermano manageó la gira y trajo sus valiosos talentos a Bruselas. Todos pensamos que Love to America sería un gran éxito y otra vez, hice un video. Tristemente, ni la radio ni la televisión estuvieron de acuerdo. Los fan parecían tanto amarlo como odiarlo pero la canción del título Selling the gold es una de mis canciones mejor construidas. No esperaba que Bruce Springsteen cantara un verso entero de Everything I do (leads me back to you) y cuando me llamó a las 4 de la mañana para decirme que lo acababa de hacer estaba tan dormido que pensé que era un sueño.

 

Going through something (1996)

Este fue mi “lo mejor de“ de los 80s por el sello indie de Texas Dejadisc quien seleccionó las canciones. Siempre pensé que los 80s fueron tiempos bajos para mi y me sorprendió que salieran con tan buenas canciones para esta colección.

 

Beauregard (1998)

Creo que recuperé el control de mi música y de mi carrera con este. Lo grabamos en mi casa en la calle Beauregard en dos pequeñas habitaciones. Gran violín tocado porNils de Caster desde Bélgica y algunas letras muy surrealistas en las canciones como en Made in Freud y O Wyoming. Beauregard fue mi primera grabación con el guitarrista Olivier Durand quién ha probado ser un increíble músico y amigo. Escribí muchas de estas canciones en la gira “cross-country” por los Estados Unidos el año anterior con mi mujer y mi hijo. Mark Kerr ( el hermano del cual Jim esta en los Simple Minds) hizo algunas voces bonitas de fondo. Las campanas fueron grabadas una noche cuando puse el micrófono fuera de mi ventana.

 

April (1999)

Por ese tiempo Olivier y yo estábamos tocando muchas actuaciones en dúo por toda Europa y disfrutando realmente del duelo nocturno de guitarras acústicas y afortunadamente alguien hizo una buena grabación en un show del este de Alemania. Finalmente, mostré mi amor por las versiones y April esta llena de ellas. Los músicos de mi generación normalmente empiezan tocando versiones en directo en pequeños clubs y en cierto modo esto es donde mi corazón de Rock’n’roll reside. Nada es más real.

 

Rainy Season (2000)

Estaba de vuelta en New York visitando mi familia y Ernie me convenció de hacer algunas grabaciones con Olivier y “el genio” Kenny Marigolds en el teclado. Kenny estaba en Mink Deville y Olivier lo conocía de cuando tocaron juntos con Little Bob algunos años antes. Kenny dijo que solía ir a verme tocar en el instituto en New Jersey en los 70s y que era su héroe. Eso me hizo reir. Put it Down dura unos 10 minutos y la escribí en Toulouse unos pocos meses antes y la grabamos en una toma larga sin errores. Las canciones largas nunca me han asustado.

 

La Terre Commune (2001)

Iain Matthews (Fairport Convention and Mattew’s Southern Comfort) y yo habíamos estado viajando por la misma carrera de cantautor durante años pero solo nos habíamos conocido una vez unos años antes de que empezáramos esta grabación a dúo. Él era más un artista folk que yo porque yo soy un roquero de corazón y creo que complementamos el talento del otro y del otro. La Terre Commune se hizo tan rápido sin ensayar, lo cual probablemente nos salvó de muchas discusiones. Me encanta Iain cantando en Fading Fast, el último lamento del cantautor. Mi mejor canción es probablemente Navy Blue inspirada en el Port of Amterdam de Brel. El ex- corredor de carreteras Florent Barbier hizo un increíble trabajo tanto tocando a la batería como mezclando este album. Iain no sabe ni una palabra de francés pero encontró el título para el disco en la fuente en Le Havre.

 

Soul Surfing (2002)

Para mí, éste era el tercero en una trilogía que empezó con Beauregard y continuó con Rainy Season. Lo grabamos en Le Havre en el estudio de Florent y comimos en la misma pizzería casi cada noche. Este es mi primer disco con Danny Montgomery, un gran batería estadounidense también viviendo en París, quien ha tocado con Percy Sledge y Ray Charles. ¿Por qué son los baterías siempre tan graciosos? Originariamente iba a hacer un disco de soul pero finalmente tuve suficientes canciones propias. El título alternativo fue The Heartbreak Club y Marc Ginot que vive en Montpelliery ha hecho muchas portadas para mí hizo la portada. Chloe, que trabaja para New Rose hizo el diseño y creo que es uno de mis mejores.

 

The Next Wave (2002)

Sólo unos pocos extras originales y versiones añadidas a Soul Surfing. Y después estaba Ground Zero, la cual está inspirada en la visita al sitio del atentado en las torres gemelas justo unos meses después de que pasara y viendo todas las pequeñas reseñas, que rompen el corazón, de familias colgadas en las paredes con la esperanza de encontrar los padres, madres, hermanas, hermanos desaparecidos... Olivier quiso añadir sus propios sentimientos también y sus versos (en francés) son muy, muy fuertes.

 

Strings Of The Storm (2003)

Este disco es tan reciente que es difícil ser objetivo, pero sé que instintivamente quería hacer un doble CD antes y todo de que tuviera todas las canciones. Puede que este sea la grabación más suave hecha por la “Rainy Season Band”y fue hecho en un corto periodo de tiempo para tantas canciones- 22! Cindy Bullens añadió tanto con sus voces de acompañamiento y Olivier con la guitarra baritona. Aún estoy vacío y casi no he escrito una canción desde entonces. Creo que mi próximo disco será un álbum de blues titulado “Murphy gets Muddy”. Ya sabes, si una estrella del rock vive lo suficiente para ser honesto entonces se volverá un bluesman sin duda.

Ha habido algunos otros discos míos que no han salido en Francia. “Diamonds by the yard” fue un “lo mejor de” de los 70’s que salió en los Estados Unidos en los principios de los 90s y “Unreal city” fue una combinación del “12” y “If poets were king” también en los Estados Unidos.

 

The Vintage Series, Fans CDs and Live “Bootlegs”

Supe que el Rock’n’roll había entrado en los museos cuando fui a la cena del Roc’n’Roll Hall of Fame algunos años antes en New York. Los críticos de rock suenan ahora más como historiadores que como fans y las universidades están intentando desesperadamente poner una cara respetable en el rock’n’roll y el blues. No sé lo que Elvis Presley o Howling Wolf pensarían de todo ésto pero yo decidí que era el momento ideal para mí para escarbar en mi sótano y dejar que mis fans vean dónde planté las semillas de mi propia historia. Siempre quise sacar los cassetes demos del Aquashow y Just a story from America porque había pasado mucho entre estos dos albumes. El tren rápido desde la inocencia hasta la decadencia aunque yo no fuera ninguno de estos. The Night Lights Band salió como un CD llamado City of Romance algunos años antes pero finalmente encontré las cintas originales de un espectáculo en vivo en Cleveland en el 1975 y la calidad del sonido era mucho mejor. Éramos realmente punksantes que nadie conociera aún que eran los punks. Hello Long Island esta tomado de la radio poco después del lanzamiento del Aquashow cuando mi hermano estaba aún tocando el bajo conmigo. Los dos lanzamientos siguientes serán The Murphy’s, una grabación demo de calidad excelente de canciones del Aquashow y Lost Generation con solo yo y mi hermano y mi amigo George Gates en la guitarra y Gramercy Park, una colección de demos raras de los finales de los 70s y los principios de los 80s incluyendo canciones que escribí para una exposición de un fotógrafo Peter Beard. El plan es hacer 10 vintages series y entonces ofrecer un paquete para ponerlos todos en un libreto con notas extensas y fotografias. Básicamente solo se puede comprar por internet en mi pagina web www.elliottmurphy.com pero puede que salgan también en las tiendas. Mucho de esto estaba inspirado por mis fans, mis night lights, quienes han empezado su propio vintage series con Live at the Domino, You Can’t go Home Again, City of Romance, Nights of Saint Georges, Some Songs to Sonneville y Eldorado 81. Last of the Rock Stars es un doble en directo de la reciente gira española, mitad con la banda completa y la otra mitad como un trio con Kenny Margolis y Olivier Durand. Mi discográfica alemana Blue Rose ha empezado su propio “live bootleg series” y Solingen es de una gira trio con Iain Matthews y Olivier Durand mientras que Wredenhagen es con Olivier y Danny Mongomery en la batería.

Y ahora...

Esto ha sido un tipo de viaje por el camino de la memoria para mí: tantos albumes, tantos buenos músicos y oportunidades tanto tomadas como perdidas. Pero para mí es todo un album, una pieza continua de trabajo compuesto de pequeños pasos que hacen una vida. Mis canciones son tan personales, puede que demasiado, que las guardo como un tesoro y es porque me es muy difícil escribir para otros artistas. Estoy muy agradecido que haya llegado tan lejos habiendo pasado por tanto y aún puedo, honestamente, decir que aún me inspiro casi cada vez que cojo mi guitarra, rasgar unos pocos acordes y las palabras vuelas en mi cabeza como mariposas, como cuervos, como fantasmas. Escribiendo ficción me mantengo sano y después de Cold and Electric (una novela de Rock’n’roll) y Café Notes (una colección de historias cortas) espero tener una nueva novela Poetic Justice que salga pronto. El Rock’n’roll es mi adicción y la literatura mi religión pero vosotros, el publico que me apoya a lo largo de buenos y malos momentos, sois en el fondo mi mayor tesoro y siempre estaré en deuda con vosotros por creer en mi música y vuestro apoyo. La cuestión aún surge: ¿Soy el último de las estrellas del rock? Y espero que la respuesta aún esté muchos, muchos años por delante... enterrada en el pasado.

 

Murphy por sus amigos

Elliott Murphy es uno de los artistas más simpáticos con quien he tenido la ocasión de trabajar. Es un auténtico gentleman y verdaderamente busca en ti una energía muy personal. Me han encantado las ocasiones que hemos tenido de tocar juntos, tanto en Bélgica, en pequeñas salas, o en Francia. Siempre me ha pedido intervenir en una o dos canciones, como por ejemplo mi participación en los coros de "Selling The Gold", "Take Your Love Away" o "Everything Comes Back To You", entre otras. Nosotros siempre intentamos integrarlo en el sonido de nuestro grupo cuando recuperamos títulos rock raros u originales. ¡Y es muy divertido! Hay un enorme talento, y es siempre un placer reencontrarse con él. ¿Mi canción preferida? "On Elvis Presley's Birthday". Recuerdo un concierto, en alguna parte de Francia, en el que compartíamos cartel. En el momento en que él comenzó a tocar esta canción fui a sentarme detrás del escenario. En la época, mi corista era Françoise Vidick. Ella se colocó a mi lado, recordando la traducción que yo le había hecho de la canción un poco antes. Le mirábamos tocar y aquel fue un momento intenso y mágico. Yo estaba allí, comprendiendo las palabras y viviendo las imágenes que Elliott proyectaba por medio de su canto narrativo tan dominante, y además estaba Françoise, la francesa, que vivía la energía y la esencia de la canción a través de la música, mientras Elliott y Olivier la transportaban al corazón de la noche, llevándonos a un viaje en "Daddy's car", en el "Elvis Presley's Birthday".Todo el público presente estaba en trance. Estábamos enlazados los unos con los otros por la atmósfera y el logro, fuéramos ingleses o no: él nos había llevado con él. Elliott habla de su padre, en esta canción, pero también de grandes coches americanos y de grandes avenidas... Esos grandes días del pasado están grabados en un recuerdo feliz, como la banda brillante de una vieja película. Todas las emociones viven todavía. Eso me evocó mi juventud, al lado de mi propio padre. Los grandes sombreros, asumidos, y la excitación de tener la autorización para "partir". Yo lloraba. Fue magnífico. Adoro a Elliott Murphy por aquello. Tiene ese poder sobre mí. Me ayuda a recordar... y a no olvidar esas sensaciones. Francamente, cuando un hombre consigue hacer llorar a una mujer como yo... la marca de por vida. Di todo mi corazón cuando, finalmente, subimos al escenario juntos. Él me había hecho recobrar tanta inspiración y fe en mis raíces... La quintaesencia del artista. Me quito el sombrero por el hombre del sombrero. Si os lo encontráis, transmitidle mi inmenso afecto. Y que el 2004 nos permita volver a encontrarnos en la carretera.

BEVERLY JO SCOTT

 

He tenido el inmenso placer, estos últimos años, de haber trabajado en cinco proyectos de grabaciones (Rainy Season, Soul Surfing, Strings Of The Storm, el homenaje a Springsteen, Light Of Day, y Reporters Without Borders), así como de haber hecho alguna gira con Elliott... Lo que más me ha motivado, trabajando con su grupo, es su espíritu "100% Live". Ningún play-back. Para un concierto, Elliott escoge entre 200 canciones. Nunca son tocadas dos veces de la misma manera... En el estudio, utilizamos un procedimiento que, hoy, sería considerado como revolucionario: cinco músicos, el mismo día, en la misma habitación, tocando todos la misma canción, ¡¡Y al mismo tiempo!! Nos sentamos en círculo, y tocamos las canciones una detrás de otra, sosegadas, a fin de conseguir un entorno espontáneo. ¿Y adivináis qué? ¡Funciona! Podría compartir con vosotros millones de anécdotas de giras, pero temo que eso me impediría continuar currando...

DANNY MONTGOMERY

 

Ya hace ocho años que toco con Elliott y estos ocho años me han pasado volando. Este encuentro (gracias a Jérôme Soligny) cambió mi vida y mi manera de apreciar la música. Elliott posee ese don (extraño) de estar siempre a la escucha de otros, de estar abierto a nuevas experiencias musicales, lo que permite a los músicos que lo rodean expresarse plenamente. En ocho años ha habido centenares de conciertos en las cuatro esquinas del mundo, desde un minúsculo club checo a Bercy, grabaciones entre Rue Beauregard y New York, y sobre todo, sobre todo, todas esas caras (ahora familiares) de fans... Es una suerte vivir en el "Murphy's World" con la "Murphy's Family" (Ernie, Kenny, Danny, Jorge, Florent y Thomas...).

OLIVIER DURAND

 

Recuerdo haber visto a Elliott dar grandes conciertos en el Max 's Kansas City o en el Mercer Arts Center, al principio de los años 70. También recuerdo habérmelo encontrado una vez en la calle, llevando un indescriptible abrigo de piel turquesa. ¡Un auténtico "Perfecto Dios del Rock"! Hoy, sin embargo, si yo escribiese el último libro sobre él se titularía "Elliott, ¿qué le ha pasado?". En serio, he tenido la oportunidad de poder seguir su carrera primero como fan y después, años más tarde, de escribir, grabar y después tocar en directo con "Murph The Surf”. Pienso que su letra, su canto y su música han ganado con el tiempo, como un buen vino. Ahora, si él pudiera devolverme el dinero que me debe...

KENNY MARGOLIS, NYC

 

Último en llegar a la galaxia Murphy, he tenido el placer de unirme sobre el escenario y en el estudio a uno de los héroes de mi "Hall of fame" personal. Llamado al principio para reemplazar de improviso a un Kenny Margolis con la agenda llena, Elliott me ha concedido el placer y el honor de reclamar regularmente mis servicios estos últimos años. Además de sus grandes cualidades artísticas, he sido de hecho seducido por el personaje, tanto por su humanidad y su gentileza como por su gran sentido del humor y de la ironía. Desde un punto de vista artístico, Elliott es un compositor prolífico y riguroso, y su vasta discografía le permite alternar los títulos según el grado de los conciertos (¡a veces con gran perjuicio de sus músicos, no siempre al corriente!). De este hecho, Elliott ha sabido preservar una gran frescura y una espontaneidad absoluta sobre el escenario; es siempre un momento auténtico de música que él comparte con sus músicos y su público, sin caer nunca en ninguna forma de rutina o de complacencia. Igual que en el estudio, las relaciones que él mantiene con sus músicos están basadas en una confianza absoluta: tú estás allí para hacer lo tuyo, ¡y se supone que sabes lo que tienes que hacer! Incluso si él sabe perfectamente lo que quiere o lo que no quiere, Elliott no se muestra nunca director y está abierto a toda proposición de arreglos, de sonido, etc. En resumen, es un auténtico placer trabajar con el señor Murphy y espero con impaciencia las futuras canciones que sacará de su sombrero.

THOMAS SCHAETTEL

 

Mi primer encuentro con Mr Elliott James Murphy tuvo lugar un jueves por la tarde, en febrero de 1997. Yo había ido a verle sobre el escenario, gracias a un amigo que me había insistido para que yo no le fallase. Recuerdo haber comprado el billete preguntándome "Pero, ¿quién es ese tío?". Volví a mi casa y comencé a navegar por internet... No creía lo que veían mis ojos: ¡Bruce Springsteen estaba presente en su último álbum! ¡Era considerado como un grande por Tom Petty, Lou Reed y R.E.M! El concierto fue increíble. Solo, con una guitarra acústica y una armónica, embrujó totalmente al público. En esa época, lo ví como una mezcla extraordinaria de Springsteen, Dylan y Lou Reed, guardando una fuerte e innegable personalidad propia. Fui a comprar Selling The Gold, su álbum más reciente aquel año, volví a mi casa y después... Me pregunté qué había podido pasar para que, durante todos esos años, pasara de largo a Elliott Murphy. Casi un año más tarde... 24 de diciembre de 1997. El primer álbum de los Stormy Mondays (Rainy Days... And Broken Hearts) está casi acabado, entre la mezcla y la última masterización en Londres. Cuando nos preguntamos a quién invitar para la fiesta de lanzamiento del disco, el nombre de Elliott Murphy nos vino al espíritu. Intenté entonces entablar relación con Hervé Oudet, el webmaster de la página oficial de Elliott Murphy, sólo para preguntarle cómo contactar con Murphy y organizar un concierto para él en los meses siguientes. ¡El mismo día, me entero por mail que una gira española comienza en enero! En algunos días de mails, fax y telefonazos, me las arreglo para añadir una última fecha en su gira, en Oviedo, el 29 de enero. La idea que él viniese a tocar en mi ciudad natal fue tremenda. Le envié igualmente un CD conteniendo tres canciones terminadas de nuestro álbum, y una petición. "La" petición. He aquí su respuesta: "Me gusta vuestro estilo de música.. las palabras y la voz. Me gustan también los arreglos, el órgano, las guitarras... Me parece que podríamos hacer cosas interesantes con los coros y las guitarras acústicas". ¡Joder, Elliott iba a tocar en nuestro álbum! La grabación. Elliott llega a Asturias la víspera del concierto. Esa misma tarde le llevé a una estación de radio local. Durante la entrevista, Elliott cogió su guitarra y su armónica para tocar algunos títulos, y pude observar la metamorfosis más impresionante que recuerde: ¡ante mis ojos, aquel hombre que respondía tan tranquilamente a las preguntas del periodista, en el momento en que pone los dedos sobre su guitarra, se transforma en una auténtica maravilla musical! Es difícil de explicar, pero fue fácil comprender que Elliott era "una entre ellas", una verdadera rock star (aunque desconocida), al nivel de Dylan o de Springsteen. Después de la entrevista fuimos a un pequeño estudio de grabación. Para calentarse, graba algunas partes acústicas para la canción sobre la que se trabajaba, "Southwind". Después fue de verdad: se le pide que cante en "Blue As The Night", el primer título que le habíamos enviado. Comienza por algunas voces de acompañamiento, pero nosotros le habíamos pedido que continuara y que cantara la segunda estrofa (como Springsteen había hecho en su álbum). Y como sucede millones de veces por día en un millón de estudios de grabación en todo el mundo, ¡empieza a cantar ante un micro apagado! Rápidamente, tuvimos que pedirle que parara, mientras que lo poco que había comenzado a cantar nos había ya puesto la carne de gallina. La toma siguiente fue guardada para el álbum. Añadió a continuación algunas partes de guitarra acústica suplementarias para perfilarlo del todo. Nosotros teníamos una última petición: queríamos que él lanzase una de nuestras canciones ("one, two, three, four!"). Él nos miró de arriba abajo, tan sorprendido como divertido: "¿Estáis seguros de querer que yo haga eso?". Así que él decidió su propia "versión", que abre "Love Song For No One (Come With Me)" así: "a-one, a-two, a-one, two, THREE!". Después él nospreguntó en qué acorde se tocaba la canción, corrió a buscar su armónica, y nos ofreció una soberbia intro. ¡No se podía pedir más! Estos fueron los inicios de una larga relación (tanto personal como profesional), que me ha visto organizar muchos conciertos para él. En algunas fechas, los Stormy Mondays fueron su grupo. Creé un label (Dusty Roses) para editar sus álbumes en España. Me ocupé de su website oficial (www.elliottmurphy.com). He tocado la mandolina en directo en "Soul Surfing" y el bajo en el seno de la Rainy Season Band en Italia, en Francia, en Bélgica, pero también en el célebre Borderline de Londres, en el primer concierto que Elliott Murphy daba, con una banda, en Inglaterra. Todo eso a partir de un pequeño e-mail... y la historia continúa...

JORGE OTERO (STORMY MONDAYS)

 

Cuando se ha conocido y trabajado con un amigo durante treinta años, es difícil resumir una relación que ha sobrevivido a los matrimonios, a las guerras, a los seísmos políticos y a los deslizamientos geográficos. A través de los buenos y de los malos momentos (algunos suficientemente dramáticos como para que, en cierta época, una simple bronca se transformase en combate de boxeo en un coche a toda velocidad, amenazándonos con una salida de escena prematura), caminos desviados nos llevaron de subsuelos minados hacia palacios (del Mud Club al Palace), en un período que me ha visto "resistir" un número incalculable de discos y de grandes canciones (¡para vosotros el escoger, tíos!). A fin de cuentas, es el mejor quien queda y nosotros somos siempre los mejores amigos del mundo, aunque a veces un poco decepcionados de que la sutilidad de nuestros discursos políticos sin fin haya sido simplificada por la lenta pero segura tendencia de Elliott a derivar hacia la izquierda, cosa que yo atribuyo menos a mi elocuencia que a las cualidades de seducción de la sana sociedad que le ha acogido con tanto fervor. No nos queda nada más que hacer que continuar afilando nuestros instrumentos (con un talento que a Elliott y su banda les sobra) y a apuntar al último concierto, perfecto, pero también a divertirse de lo lindo – y a un mejor mundo (con, de paso, algunas buenas ventas de Cds ).

ERNIE BROOKS, NYC

 

Elliott Murphy es uno de los mejores músicos en directo que yo conozco. Coincidimos hace bastantes años, en Austin, en Texas, en el marco del "SXSW Music Conference". Teníamos muchos amigos músicos en común, y en seguida nos convertimos en amigos nosotros también. El año pasado tuve el privilegio de hacerle de telonera en Italia, y esa fue también la primera vez que tenía la ocasión de seguir uno de sus conciertos completamente. ¡Quedé impresionada! ¡Posee todo lo que yo espero de un artista: la voz, el talento, la letra y la energía! Me pidió que le acompañara cantando en su nuevo álbum y no lo dudé ni un instante. Hoy, sé que voy de gira con él en Alemania. Nos complementamos bien -es un amigo y yo soy feliz de tocar a su lado.

CINDY BULLENS

 

Sólo he grabado una vez con Elliott Murphy, como batería en su álbum Rainy Season. Lo conocí por medio de su bajista de siempre, Ernie Brooks, con quien había trabajado mucho en grupos con Rhys Chatham, Gary Lucas y Jean-François Pauvros. Yo estaba tan impresionado por la fe que Elliott llevaba en sus canciones como por los músicos que le acompañaban. Las sesiones de grabación son a menudo duras y dolorosas, pero Elliott privilegiaba el feeling, y la mayor parte de las canciones fueron definitivas tras una o dos tomas. Simpático. No escucho a menudo los discos en los que he tocado, pero hay un título de Rainy Season hacia el que regreso regularmente... "Put It Down"... Una gran canción, un gran feeling. Soy feliz por haber participado en ella.

JONATHAN KANE

 

Volver arriba